🎵
LETRA
Kintsugi No sé cuántas veces he empezado a escribir esto He vuelto a nacer en tantos momentos Que ya no sé quién soy, ni siquiera lo recuerdo Los caminos siguen su curso en direcciones opuestas Me perdí tras los impulsos y ¿qué más da? Ya no importan las respuestas Del todo a la nada, como una mirada efímera Que se desvanece en un parpadeo lento Mientras digo de nuevo "y ¿qué más da? Y no sé si finjo que no me importa Porque la verdad es más dolorosa Que creer que estoy mejor sin ti Y no me gusta mentir, pero a veces digo mentiras piadosas Hoy... hoy quiero gritar y que explote mi alma Desparramar las cenizas, el fuego y todas mis lágrimas Mancharlo todo del color con el que se pintan las ausencias Para limpiarlo todo después y poder ver Con la misma mirada de inocencia Con la misma mirada de inocencia Vivo coleccionando errores, alguno de ellos ya no pesan Las cicatrices de todo lo que dejé atrás Me muestran aquello que no interesa Yo nunca pierdo, tan sólo aprendo Yo nunca pierdo, tan sólo aprendo ¡Yo nunca pierdo, tan sólo aprendo! Yo nunca pierdo, tan sólo aprendo Ya no sé vivir de otra manera Pagando deudas, matando dudas en el eco del silencio Quitando máscaras a mi verdad desnuda Haciendo equilibrios dentro de lo imperfecto En la cuerda floja de los sentimientos Tuve que desvestirme delante de la evidencia Ese espejo crudo que mata a las apariencias Aprendí que sólo duele todo aquello que te niegas Siempre puedes elegir, y yo elegí que ya no duela Mastico y saboreo el amargo de la vida Porque siempre me enseña todo lo que necesito Me cansé de anestesiarme intentando sentir algo Escribiendo lo que callo, vomitando lo que grito Dolido con todos, dolido con el mundo Sólo vivía dolido conmigo mismo Y no hay dolor más puro, ni vacío más profundo Cuando te pones enfrente de los ojos de tu abismo Te solté con una mano, con la otra me agarraba No tenía más opciones que apartarte la mirada Me perdí en tus incoherencias sin saber que eran las mías Cada beso de tus labios eran sal en mis heridas Buscando razones, perdido en mis excusas La noche más larga asesinó a todas mis musas He pasado de las sombras a estar bajo los focos El amor brotó del fango como una flor de loto Aprendí a desaprender para aprender de nuevo Todo el amor que doy es el amor que me llevo He corrido sin sentido, sin saber muy bien a dónde Con los pies descalzos, dejando huellas de sangre Me comí tus caricias repletas de soledad Ya no puedes darme nada más que sacie este hambre Sólo cambié mi mirada, observé desde otro prisma Y aunque pueda parecerlo, la vida no es la misma No sabes cuándo empieza ni cómo ni por qué Sólo sabes que nada es lo mismo Dónde estoy, cómo llegué aquí Es lo único que me preguntó Nunca me sentí libre, pero me convertiste en tu esclavo Fuiste el fuego que me dejó sin luz Dejé atrás todo lo que amo Arrasaste con todo, sólo dejaste cenizas Abriste heridas tan profundas que hoy alguna todavía cicatriza Todo perdió sentido, sobre todo las palabras Te seguí hasta aquel lugar donde todo se ve borroso Me dejaste ante tu puerta Me dijiste "no la abras" sabiendo que lo haría Sonrieron tus labios venenosos Me volví adicto a ti, a todo lo que me dabas Me volví adicto a ti y ¿qué iba a hacer si no me quedaba nada? Me enredaste en tu telaraña Con tus besos y caricias que engañan Inmóvil, asustado, observado y observando Entre miradas extrañas Me vestí con tu piel, los miré a todos con tus ojos Toqué la vida con tus manos Odiándome ante el espejo, dejé de ser yo Cargando culpas que no eran mías Atado a un reloj de arena que no se movía Viviendo en una realidad paralela Esa que no se ve, pero créeme, se sentía Peleando contra seres invisibles Cometiendo errores imperdonables Sólo cuando me detuve... Pude escuchar aquel sonido casi imperceptible Entre llantos y lamentos, gritos en el silencio Eras la saliva con la que me atraganto Mi voz, mi otro yo, mi propio desprecio Me rendí ante tus encantos, me rendí ante el desencanto Hace tanto tiempo que no sé cuánto Me lo quitaste todo, me diste tanto Bebí agua de tus labios con sabor amargo Mis deudas en tus manos las pagué con recargo Envenenado lentamente con todas tus promesas Me comí tus pecados puestos sobre la mesa No hay nada peor que una cárcel sin barrotes Ni siquiera te das cuenta de que estás metido Guardas tu mirada triste para que no se note Y vas notando cómo se apagan tus latidos Salté sin pensar al vacío de tus brazos Y me dejaste el cuerpo entero lleno de arañazos Escondiste el amor entre dolor y jadeos Por ti maté uno a uno a todos mis deseos Gritando en silencio, dime ¿quién me iba a escuchar? Muriendo y matando en mi cárcel mental Hasta que no pude más y llegué a mi límite Y me vi interpretando un papel de títere Ardiendo en un fuego que yo mismo encendí Cuando me quité la venda fue lo único que vi Mi piel, mis ojos, mi cara, mi reflejo La imagen más dura que me devolvió el espejo Atrapado en un dolor que llegaba a las entrañas La mirada más cruda, pero que no engaña Y por fin escuché a lo lejos mis latidos Porque aunque bajé los brazos, jamás me di por vencido A veces abrazamos a la vida de la forma más sincera Cuando no nos queda más opción Cuando nos hemos cansado de luchar Cuando nos rendimos ante la realidad Y es en ese preciso momento cuando ocurre el milagro Me vi desnudo, siendo responsable de mi propio caos Viendo cómo se tambaleaba mi mundo Abriéndose grietas en mi mente Cuando ya no habían más excusas Tuve que arrodillarme ante lo evidente Cuando por fin escuché a mi voz interior Toqué el cielo cuando entendí que la vida no es una guerra Toqué tierra en el momento de dejar de buscar y culpar fuera Lo que no era capaz de hacer dentro ¿Cómo iba a matar a mis demonios Si eran una parte de mí que querían ser escuchados? Y yo sólo quería tenerlos lejos y apartados Se convirtieron en monstruos por falta de amor Por alimentarlos con angustia, indiferencia, con odio y dolor Y claro que tuve miedo, no se nace sabiendo Hoy sé que no cambias cuando quieres Cambias cuando lo necesitas y no te queda más remedio A veces se gana y a veces se aprende Y si aveces se gana y aveces se aprende siempre se gana El momento es ahora y siempre es ahora Sólo tengo el hoy, ni ayer ni mañana No hay premios ni castigos, tan sólo consecuencias Cambié el foco de mi energía Y apunté directamente al centro de mi esencia Encontré a la luz abrazando a mi sombra Y me enseñó que todo aquello que aceptas te transforma Sé que el tesoro más grande se esconde tras mis miedos Y aunque todavía no está entre mis manos Ya la toco con mis dedos En aquel final se empezó a escribir mi principio Porque del caos siempre nace un nuevo inicio Hoy sé que nada acaba si escucho a mi instinto Me hice fuerte corriendo en mi propio laberinto Una vida sin errores es una vida incompleta Con el oro de mi fe adorné mis grietas Vivo entregado a la existencia a pecho descubierto Recibo lo mismo que doy con los brazos abiertos Las grandes heridas hoy son sólo rasguños Dime ¿cuánto amor te cabe cerrando los puños? Ni el tiempo es tu enemigo y nunca curó nada El silencio me enseñó lo que engañan las palabras Y sé que fallaré, porque aprendí fallando Y aunque volveré a caer, prometo no olvidarlo Que todo está en mí, la vida fluye como el aire Y que la fuerza de la ilusión no la para nadie Soy lo que aprendí, todo lo que gané Hoy sé que puedo volar, no hay nada que temer Orgulloso de mí, porque hoy por fin sé Que lo que me hizo llorar, me hizo sonreír después Soy lo que aprendí, todo lo que gané Hoy sé que puedo volar, no hay nada que temer Orgulloso de mí, porque hoy por fin sé Que lo que me hizo llorar, me hizo sonreír después De lo único que no puedes escapar es de ti mismo Y si te fijas bien, no existe nada más Recogí las mil piezas en las que estaba repartido Y como el niño que juega con su puzzle las empecé a juntar Le dí forma a mi dolor, a mis alegrías A mis penas, a mis victorias A todo lo que fui, a todo lo que negaba No hay nada más absurdo que negar la realidad No hay nada más valiente que aceptar tu responsabilidad Mirar dentro de ti, ver la belleza de lo imperfecto Acariciar todas tus aristas, palpar cada uno de tus matices Sólo abrazando a mis contradicciones Pude encontrar mi coherencia Y en el silencio vi la belleza de mis cicatrices He podido volver a mirar con los ojos de la inocencia Todo es perfecto, es lo único que dicen Aprendí que sólo duele todo aquello que te niegas Siempre puedes elegir, y yo le he que ya no duela
◎ Más canciones de Rhiff
Ver artista#TítuloÁlbumDuración
- 1Agua Fuego y FuriaSingle--:--
Rhiff
- 2Alma De PoetaSingle--:--
Rhiff
- 3Batalla de FlowsSingle--:--
Rhiff
- 4FortalezaSingle--:--
Rhiff
- 5FuerzaSingle--:--
Rhiff
- 6HonestidadSingle--:--
Rhiff