🎵
LETRA
Con mi último aliento El alcohol es un soldado desarmado que me obliga a ir a la guerra contra todo lo que amo. Róbame las ganas de suicidarme amiga y sabre robarte sonrisas en las noches mal nacidas. Le implanto tu pelo a mi calvario; anhelo sentir que soy polvo, pero en tus senos eterno. Juego a ser invisible en calles desiertas, en amar mi fragilidad gasto las ultimas fuerzas. No me ayudara a dormir mejor ser reconocido, solo quiero que si de he de exiliarme vengas conmigo. El poder de las palabras es adrenalina, mas he de hallar tu orgasmo cuando mi voz termina. En esta tierra oscura la esperanza cuesta, porque suele ser la única que se pone en huelga. La ciudad enferma como Cobain sin heroína, me dispara en la cabeza y mi Nirvana lo esquiva. Quisiera que siempre estuvieras loca por mí, que yo fuera siempre el mismo del día en que te conocí. Sé que eso no es posible, pero juro que me basta que te emociones con mis cartas sin tener pasta. Hiciste autostop en mi jungla y no me arrepiento de haberte recogido cuando solo tenía dolor dentro. Me enseñaste que sí puedo ir a ninguna parte porque pierdo la noción de todo cuando empiezo a acariciarte. Hazme el boca a boca, me toca callar; vuélvete loca antes de irme al más allá. Quiéreme, aunque mis errores duelan, borra con tu saliva la tinta de mi esquela. Elévate con mi último aliento, esnifaré el tuyo, fluyo si te siento adentro. Sácame la soga poco a poco con cuidado, así mucho más tiempo estaré a tu lado. Me cuesta respirar, la ansiedad me ataca. Sentirte más es lo único bueno de la resaca. Estás tan guapa cuando me aíslo y mato a la soledad siendo tu mejor amigo. Siento la presión a mil metros bajo tierra, o encima de la atmosfera, ¿quién más te querrá? Eres la llama querida que apunto de apagarse vuelve a quemar mis frases de despedida. He estado demasiado tiempo solo amaneciendo borracho encima de co***, a los que suplicaba que no hablaran, compara tu sonrisa con mis nefadas en su cara. Los días de lluvia serás la excusa pa’ que mis manos no sean reclusas de vasos llenos del puto veneno que me acusa de ser adicto al fracaso, llévame a Cuba y me caso. En este psiquiátrico cogeré las pastillas y se las meteré por el culo al doctor que nos humilla. No conozco más cura que tus caricias; entienden de sobras por qué no me pongo de rodillas. Vomito una ensalada de primaveras podridas, mi timón está hecho de pirañas descuartizadas, sin rumbo corriendo rápido a tu cama. Sucumbo a lo profundo de la guerra que no acaba. ¿Dónde quedó la pasión por vivir? Ni idea. Tu eres hermosa pero la ciudad una fulana fea. Ya no encuentro nada interesante en sus calles, cambié por inspiración lo que ayer hallé. Me equilibrio con inestables, siempre en la cuerda floja; da igual lo que hablen, sólo tú mis ojos mojas. Harto de regalar brazos y recibir uñas; sé que asusta mi instinto suicida pero no huyas. En unas horas volveré a estar contento y haremos barbacoas con las ovejas decapitadas que cuento cuando doy vueltas en la cama hasta correrme sabiendo que eres la maquinista de todos mis trenes. No se me paran de ocurrir frases que ni apunto, solo quiero escuchar tu voz, amanecer juntos. No quiero que despiertes llorando estalactitas, desde que sonrió a la muerte veo a la vida más bonita. Hazme el boca a boca, me toca callar; vuélvete loca antes de irme al más allá. Quiéreme, aunque mis errores duelan, borra con tu saliva la tinta de mi esquela. Elévate con mi último aliento, esnifaré el tuyo, fluyo si te siento adentro. Sácame la soga poco a poco con cuidado, así mucho más tiempo estaré a tu lado. Te llamaré borracho recordándote que te amo, que eres de lo mejor que me ha pasado, pero dime si esto tendrá un final dramático de cine o intentarás irte sin hacerme demasiado daño. Ya no me engaño con mujeres de dudosa moral y disfruto el encanto de no ser una pareja normal. Te puedo añorar o a veces incluso olvidarme de ti, pero cuando te veo todo vuelve a resurgir. Sé que te quiero porque al verte la muerte desaparece de mi sombra o al menos no la veo como siempre, ni grita fuerte cuando me nombras. Porque siento la paz tan perseguida que en avenidas apenas encontré y tu transparencia cuando me miras me hace aparcar las mentiras del poder. No sé si tengo que regalarte tanto, pero no entiende de moderación el llanto que reprimo sonriendo contigo. No sé si un día sabrás lo que significa que en esta ciudad maldita tenga una chica con la que no soñar con otra, malherido.
◎ Más canciones de Pablo Hasél
Ver artista#TítuloÁlbumDuración
- 1A tiSingle--:--
Pablo Hasél
- 2Afrontar este amanecerSingle--:--
Pablo Hasél
- 3Al Psiquiátrico irá su consumista madreSingle--:--
Pablo Hasél
- 4Al borde del caminoSingle--:--
Pablo Hasél
- 5Alto y claroSingle--:--
Pablo Hasél
- 6AléjameSingle--:--
Pablo Hasél